Más allá de la personalización y la creación de una imagen de marca, que mejore la presencia del producto tanto en las líneas de transporte y almacenamiento, como en su presencia en el punto de venta final, las etiquetas adhesivas tienen otras muchas posibilidades.

Aportan la información indispensable requerida por el consumidor potencial para afianzar la venta y los datos normalizados a que obliga la legislación para productos alimentarios, sanitarios o químicos, por ejemplo.

Pero, además, en los últimos años se han convertido en un sistema de seguridad de alta calidad: etiquetas que protegen el producto de manipulaciones, de robos, de falsificaciones, de rupturas de cadenas de frío…

El desarrollo y la obtención de la mejor etiqueta han de responder a unos parámetros esenciales:

  • Los datos que se quieren transmitir y la forma en qué se mostrarán.
  • Las funcionalidades adicionales que tendrá: seguridad, reimpresión posterior, resistencia a elementos, irrompibilidad…
  • El sistema de aplicación en el producto
  • Y el sistema con el que se procederá a su lectura automática.

Cada una de estas variables, afecta a la elección de los tres elementos de la etiqueta: el soporte, el frontal y el adhesivo.

Consúltenos su caso y le asesoraremos. Podemos ofrecerle cualquier cantidad de etiquetas con múltiples acabados: etiquetas neutras (sin impresión) o impresas en cuatricromía o 6 tintas directas. Y siempre con la máxima calidad, asegurando la perfecta adherencia al producto, evitando su despegue o borrado prematuro y el atasco en impresoras.